Gestionando el miedo con coaching

Gestionando el miedo por Christian M. Diani, coach profesional, matrícula 14.407

¿Qué harías si no tuvieras miedo? ¿Cómo sería tu vida?

Quiero comenzar este nuevo post utilizando estas dos preguntas como disparadoras.

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

¿Cómo sería tu vida?

La idea es pensarnos gestionando en forma positiva el miedo que todos sentimos frente a situaciones nuevas.

Indiscutiblemente el miedo siempre está presente en la vida de las personas. Todos, en mayor o menor medida, tenemos miedo a diferentes cosas ante distintas situaciones.

Quiero en este post desmitificar un poco esta emoción y ver cómo podemos gestionarla para que juegue a nuestro favor.

Definiendo al miedo…

Vamos a comenzar definiendo que entendemos por miedo:

Según la real academia española el miedo es una “perturbación del ánimo que se presenta cuando la persona se enfrenta a situaciones de peligro, sean estas de carácter real o imaginario.

De la definición anterior me gustaría, antes de avanzar, rescatar que el miedo se presenta ante situaciones que la persona considera peligrosas aunque este peligro no sea real sino que exista solamente en el pensamiento, en su mente. Esta es una idea que retomaremos luego.

También podemos decir que:

El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta tanto en los animales como en el ser humano. (Fuente: Martín Arévalo)

De esta segunda definición tomo el hecho de que la percepción de peligro que experimenta la persona puede ser del presente o del futuro, siendo en el caso del futuro algo intangible generado básicamente por su mente, que es mismo caso que se deduce de la definición anterior.

En ocasiones la dimensión del miedo no tiene ninguna relación con el peligro real. Ante esta situación, el miedo paraliza a quien lo experimenta y no lo deja entrar en acción convirtiéndose en una conducta desadaptativa.

¿Qué hacer entonces?

¿Cómo gestionarlo?

La invitación…

La invitación ahora es pensar al miedo como una emoción positiva y vivirla como tal. Es el miedo el que nos alerta de que nos encontramos ante un peligro (físico o psíquico, real o imaginario), ante el cual se activan unos mecanismos que nos protegen. De esta forma, gracias al temor podemos pensar más de prisa, correr o saber cómo reaccionar poniendo en marcha nuestra imaginación.

El problema del miedo es cuando, en vez de actuar como protector, nos paraliza, bloquea y no nos permite pensar ni actuar. Es en estos momentos cuando el miedo se convierte en un enemigo.

El miedo según el coaching…

En COACHING decimos que el miedo es la diferencia entre la amenaza (peligro) que percibimos y los recursos que sentimos que tenemos para hacer frente a esa amenaza, para combatir ese “peligro”. Cuanto menos recursos creemos tener, más grande vemos la amenaza y por consiguiente mayor será el miedo. 

Gráficamente:

Para eliminar el miedo es importante comprender cuáles son sus bases, qué lo causa y por qué viene a nuestras vidas. Como siguiente paso es poder hacer una lista consciente y minuciosa de los recursos que tenemos o que podemos conseguir para hacer frente a esa amenaza. Cuantos más recursos tengamos, más chica será la amenaza y por lo tanto menor el miedo.

Gestionando el miedo…

¿Cuál es tu miedo?

  • ¿Miedo al fracaso?
  • ¿Miedo a exponerte?
  • ¿Miedo al rechazo?
  • ¿Miedo a la perdida?
  • ¿Miedo a la soledad?
  • ¿Miedo al sufrimiento?

Lo primero que debemos hacer es identificar nuestro miedo y no juzgarnos por tenerlo.

En primera instancia ese miedo está ahí para ayudarnos, con una intención positiva aunque no lo veamos aún.
El miedo se manifiesta en el cuerpo y es importante poder registrar de que manera lo hace.

Generalmente el miedo tiene su propia respiración: corta, frecuente y entrecortada.

Hacer respiraciones lentas y profundas, respiraciones que nos lleven a un estado de relajación, cambia la fisiología y permite empezar a gestionar el miedo.

El siguiente paso es descubrir qué historia hay detrás de nuestro miedo.

Al conocer el origen y causa del miedo podremos preparar un plan de acción para minimizar su impacto. En general el miedo advierte de ciertos recursos que necesitamos para solventar la situación con garantías. Es necesario que escuchemos a nuestro miedo y tratemos de hacerlo objetivamente:


¿Qué recursos nos pide? ¿Qué recursos necesitamos para hacer frente a esta situación amenazante? ¿Existe una verdadera situación de peligro?¿Ya enfrenté alguna vez una situación similar? De ser así, ¿qué estrategia utilicé? ¿Necesité de alguien más que me ayude?

Hacer una lista de los recursos y verificar si ya los tengo o si los puedo conseguir nos permite ahuyentar o minimizar el miedo.

Christian Diani - Diseño de Futuro - COACH

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