COACHING: diseño de futuro

El coaching nació para CREAR FUTURO. El proceso de coaching se basa en que el ser humano puede cambiar y lograr lo que quiere ya que tiene la habilidad de cambiar su manera de ver el mundo para lograr las cosas que quiere.

Dice Elena Espinal:

“El Coaching es una profesión que tiene como misión la generación de posibilidad; es trabajar con otros para que puedan crear posibilidad. Cuando se crea posibilidad empiezas a crear grandeza; empiezas a crear la capacidad posible de acción; la creación de un futuro que no sea continuación de un pasado; el cumplir sueños; lo cual viene en consecuencia unido a un cambio en los estados de ánimo; a las ganas de más y en general con una actitud frente al mundo de relación basada en el amor; en la aceptación de los otros; en el respeto por los otros.”

En el proceso de coaching se genera un espacio de conversación donde el cliente/coachee puede escucharse, darse cuenta de cuáles son las cosas que lo están limitando para llegar al lugar al que quiere ir, descubrir cuáles son sus sueños y que es lo que realmente quiere lograr.

Toda conversación que se genera entre coach y coachee está orientada al futuro ya que para que las cosas pasen, alguien las tiene que hacer acontecer. El papel del coach en esta conversación es acompañar al coachee en el DARSE CUENTA de cuál es el rol que quiere ocupar en este diseño de futuro. ¿Quiere ser el que diseña? ¿Quiere ser el que resiste los cambios? ¿Quiere ser el que sigue los diseños de otros?

Si en este darse cuenta el coachee descubre que quiere ser el que diseña, entonces el trabajo del coach tomará valor en preguntar de manera tal que el cliente descubra ¿qué quiere y qué puede diseñar?

El Coaching es una herramienta que sirve para el diseño de futuro en la educación, en la política, en la construcción de empresas, etc.

Cuando hablamos de futuro es importante distinguir que no nos referimos al mismo como una fecha en el calendario. El futuro del que hablamos en el coaching es la “definición de un espacio” que sintetiza una dimensión de aspiración, de un lugar donde nos proponemos estar, de un estado deseado diferente a nuestro estado actual, para a partir de ello, desplegar acciones que nos proyecten en el tiempo. En este sentido, el futuro tiene que ver con las “declaraciones”, con aquello que digo y que al decirlo cambia el espacio de posibilidades en las que me desenvuelvo.

El futuro se encuentra en el punto hasta donde llega nuestra mirada. En algunos casos, una mirada pequeña, en otros casos una gran mirada. Por eso que para algunos hablar de futuro puede ser la otra semana y para otros puede ser 50 años.

En este proceso, el estado de ánimo en el que se encuentra el coachee toma una gran relevancia.

Cuando hablamos de estados de ánimo nos referimos por ejemplo a estados de miedo, tristeza, depresión, alegría, negación, euforia, etc. Es importante distinguir que el estado de ánimo está directamente relacionado con la manera del ver al mundo. Si la manera en que miro al mundo cambia, el estado de ánimo también cambia.

¿Cuál es el origen de los estados de ánimo?

Los estados de ánimo son emociones que se prolongan en el tiempo. Las emociones son disparadas por hechos y dependen del observador. Ante un mismo hecho dos personas pueden transitar emociones diferentes porque cada uno de nosotros somos seres únicos, observadores diferentes del mundo y por lo tanto interpretamos los hechos de manera diferente.

Es importante tener presente que los estado de ánimos nos tienen a nosotros. No podemos evitar estar en un estado de ánimo, estos nos predisponen a transitar ciertas emociones.

Es por eso que si estamos alegres veremos las cosas más positivas, el medio vaso lleno, en cambio sí estamos tristes o melancólicos veremos los negativo, el medio vaso vacío , no posibilidades donde otros ven oportunidades etc. Por lo tanto podemos decir que los estados de ánimo son juicios automáticos, juicios de posibilidad o de no posibilidad según el estado de ánimo que estemos transitando.

Los estados de ánimo preceden a la acción.

¿Qué puede hacer el coach por su coachee en estos casos?

A través de preguntas el coach lleva al coachee a identificar las emociones, a detectar cuando se convierten en estados de ánimo, a gestionar las emociones de manera eficiente modificando lo que sienten o ven desde ese estado por lo que SI quieren ver o sentir y desde ahí ver posibilidad y diseñar futuro.

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